13 nov. 2009

ANÉCDOTAS FILOSÓFICAS

ANÉCDOTAS FILOSÓFICAS




Según nos cuenta Platón, parece que Tales de Mileto se cayó a un pozo mientras estaba contemplando las estrellas. Este hecho le hizo mucha gracia a una sirvienta, la cual, riéndose de él le dijo: Tanto preocuparte por conocer las cosas del cielo, que se te ha quedado oculto lo que está bajo tus pies.
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A Heráclito no le gustaban los médicos. Parece ser que padecía hidropesía, pero como pensaba que los médicos lo único que hacían era cobrar por hacer sufrir a uno, decidió aplicar un remedio casero. Así que, sin encomendarse a dios, ni al diablo, se enterró en estiércol. Pero, parece que el remedio casero no le funcionó muy bien, según cuenta la leyenda, unos perros salvajes le encontraron y no dejaron de él ni los huesos.

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Está claro que a Pitágoras no le gustaba que le molestaran cuando trabajaba.Tal es el caso que, cuando entraron los partidarios de Cilón en su casa, para matarlo, él trazaba figuras geométricas en el suelo con una tiza. Las palabras que dedico a su asesino fueron; Hazme el favor de no pisar ese triángulo.

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Diógenes era un poco cínico. En una ocasión en que fue puesto a la venta como esclavo, cuando le preguntaron por lo que sabía hacer, el ni corto ni perezoso respondió: Mandar, comprueba si alguien quiere comprar un amo.

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En otra ocasión, invitaron a Diógenes a una lujo mansión y le advirtieron de no escupir en el suelo. Diógenes al llegar a la mansión, ni corto ni perezoso escupió al dueño de ésta diciendo que no había encontrado otro sitio más sucio.

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Diógenes, el filósofo griego se encontró con Alejandro Magno cuando este se dirigía a la India. Era una mañana de invierno, soplaba el viento y Diógenes descansaba a la orilla del río, sobre la arena, tomando el sol desnudo... Era un hombre hermoso. Alejandro no podría creer la belleza y gracia del hombre que veía. Estaba maravillado y dijo:

“Señor...” - jamás había llamado “señor” a nadie en su vida- “...señor, me ha impresionado inmensamente. Me gustaría hacer algo por usted. ¿Hay algo que pueda hacer?”

Diógenes dijo: “Muévete un poco hacia un lado porque me estás tapando el sol, esto es todo. No necesito nada más.”

Alejandro contestó: “Si tengo una nueva oportunidad de regresar a la tierra, le pediré a Dios que no me convierta en Alejandro de nuevo, sino que me convierta en Diógenes”.

Diógenes rió y dijo: “¿Quién te impide serlo ahora? ¿Adónde vas? Durante meses he visto pasar ejércitos ¿Adónde van, para qué?”.

Dijo Alejandro: “Voy a la India a conquistar el mundo entero”.

“¿Y después qué vas a hacer?”, preguntó Diógenes.

Alejandro dijo: “Después voy a descansar”.

Diógenes se rió de nuevo y dijo: “Estás loco. Yo estoy descansando ahora. No he conquistado el mundo y no veo que necesidad hay de hacerlo. Si al final quieres descansar y relajarte ¿Por qué no lo haces ahora? Y te digo: Si no descansas ahora, nunca lo harás. Morirás. Todo el mundo se muere en medio del camino, en medio del viaje”.

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3 comentarios:

  1. Hay un libro en dos volúmenes: "Historia de la filosofía griega", de Luciano di Crescenzo, que cuenta la historia de la filosofía con humor y muchas anécdotas. Quizás ahí encontréis más inspiración para seguir el blog. Saludos, Marcos.

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  2. Filosofía para bufones, un libro con anécdotas buenisimas! :)

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  3. platón y un ornitorrinco entran en un bar ...buen libro con mas anecdotas y humor filosófico

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