15 nov. 2009

POSMODERNIDAD. Una Cuestión Polémica


Hace 150 años que Karl Marx vaticinó la muerte del capitalismo y la extensión por Europa del fantasma del comunismo. Friedrich Nietzsche, el profeta de la muerte de Dios, se convirtió él mismo en dios hace cien años. Unos 50 años después, Martin Heidegger llevaba a efecto la muerte de la metafísica occidental, asegurando su realización efectiva en el mundo de la técnica. Hace ahora unos 25 años, Michel Foucault proclamaba, con risa filosófica, la proximidad de la muerte del hombre. Hoy, tras esta cascada de muertes, la posmodernidad resume la herencia de Nietzsche e intenta aprovechar el legado de Heidegger. Las preguntas son: El hombre posmoderno ¿es el último hombre de Nietzsche?, ¿es una versión del superhombre?, ¿es la realización efectiva de la foucaultiana muerte del hombre?

Punto de vista filosófico

Parece razonable que, para exponer y (al menos, intentar) aclarar qué es la posmodernidad, se comience por definir el concepto al que tal término se opone o se refiere como anterior en el tiempo. Es por lo demás admitido que “la Posmodernidad se presenta claramente como Antimodernidad”. Concretamente, Habermas opina que lo que ocurre es que el proyecto de la modernidad no ha sido realizado aún, y por ello, las perspectivas no son buenas, ya que la dirección que se sigue es crítica de la modernidad y auge de los desarrollos capitalistas (consumismo). Él define a los posmodernistas como 'jóvenes conservadores' y dice que estos recuperan la experiencia básica de la modernidad estética; reclaman como suyas las confesiones de algo que es subjetivo, liberado de las obligaciones del trabajo y la utilidad y con esta experiencia dan un paso fuera del mundo moderno.

Para Albrecht Wellmer, la red de conceptos post a la que pertenecen el concepto “posmodernidad” se asemeja a una imagen cambiante, en la que se puede captar como experiencia central la muerte de la razón y también un toque de “radicalización”.

Lyotard criticó la sociedad actual postmoderna por el realismo del dinero, que se acomoda a todas las tendencias y necesidades, siempre y cuando tengan poder de compra. Criticó el criterio actual de operatividad, porque considera que no se establece según un juicio sobre lo verdadero y lo justo, sino más bien según su tecnología. No obstante defendía la pluralidad cultural y la riqueza de la diversidad.

Según Vattimo, la comunicación y los medios adquieren un carácter central en la posmodernidad, la cual abre el camino a la tolerancia y a la diversidad. Para Vattimo, las ideas de la posmodernidad y del pensamiento débil están estrechamente relacionadas con el desarrollo del escenario multimedia, con la toma de posición mediática en el nuevo esquema de valores y relaciones.


Punto de vista social y económico

La ideología dominante en la posmodernidad es la de la economía de libre mercado y del consumo: el hombre busca satisfacer sus propios deseos que se hacen pasar por necesidades.
El hombre de hoy tiene como necesidad obtener todo ya, lo más inmediatamente posible, y si es sin esfuerzo mejor. Ahora todo se consigue con un llamado o por Internet las 24 horas del día, los 365 días del año: compras virtuales, charlas y hasta contactos virtuales, que por supuesto son instantáneos y donde no es necesario
poner el cuerpo para hacerse de nuevos amigos. Esto puede ser positivo porque es más fácil contactar con los demás, pero también favorece cada vez más el aislamiento e impide el establecimiento de vínculos reales por lo cual la persona está cada vez más sola (aunque tenga 1000 contactos en su msn).
Decimos que somos seres racionales y que es lo que nos diferencia de cualquier otro animal, y estamos dejando de lado los valores que por naturaleza debemos tener en cuenta y respetar, cosas tan simples como el cuidado del medio ambiente, la solidaridad, el respeto, la educación, etc. En el mundo en el que vivimos encontramos por ejemplo contaminación visual, algo que en el pasado no se tenía en cuenta porque no existía. Circulando por las calles principales de nuestras ciudades, vemos miles de carteles de publicidades y propagandas que nos impiden ver las cosas que realmente son necesarias como la propia naturaleza. En cuanto a la contaminación ambiental somos unos egoístas, pues no conservamos el medio para las generaciones que vienen.

Otro protagonista clave de la posmodernidad podemos decir que es también la televisión. Si nos sentamos un rato frente a nuestro televisor y nos ponemos a hacer zapping, nos daríamos cuenta que programas culturales son los más escasos. Al hombre de la posmodernidad, por lo general, le interesan programas populares y reality shows. En este tipo de programas vemos gente de cuerpos jóvenes y flacos, y que están relacionados, a su vez, con el libre mercado y el consumo. Hay protagonistas que no nacieron en la posmodernidad, pero que todavía existen y también conviven en ella como lo es la marginalidad y la pobreza. Otros factores a tener en cuenta son todo tipo de drogas y el alcohol que se han ido haciendo famosos con el paso del tiempo, y hoy también son grandes protagonistas de la posmodernidad. El drogadicto, el alcohólico, el jugador y otros tipos de adictos que existen, son producto de un entorno que muchas veces duele, y no encuentran un apoyo social en el cual refugiarse. No obstante en la posmodernidad también existen protagonistas que hacen un presente y posiblemente un futuro mejor, pero que lamentablemente son tapados por acciones negativas de nosotros mismos. Por ello, el objetivo debería ser revertir el orden de estas cosas y poder rescatar las acciones positivas, para así valorarlas. Esto significaría terminar con la falsa apariencia que no coincide con la realidad. Además de terminar también con las caretas que utilizamos para las ocasiones de las que diariamente formamos parte, por ejemplo: trabajo, salidas con amigos, escuela. Y asumirnos con nuestras características, tal y como somos, dejando de lado el disfraz. Esto implicaría un trabajo en el que deberíamos aceptarnos, con las cosas que valoramos y con las cosas que no tanto, y esto sobrelleva a una reflexión y a un trabajo con nosotros mismos que requeriría esfuerzo. Esfuerzo que al fin y al cabo valdría la pena, ya que haría finalmente que logremos ser realmente independientes y libres de lo que nos toca vivir.



Uno de los síntomas sociales más significativos de la posmodernidad se encuentra en la saga de películas Matrix, donde el realce de la estética y la ausencia de culpa causal, unidos a la percepción de un futuro y una realidad inciertos, se hacen evidentes. Otros ejemplos más relevantes los encontramos en Blade Runner, Irreversible y un ejemplo español de culto Smoking Room. En todos ellos observamos preeminencia de los fragmentos sobre la totalidad, ruptura de la linealidad temporal, abandono de la estética de lo bello al estilo kantiano, pérdida de la cohesión social y, sobre todo, la primacía de un tono emocional melancólico y nostálgico.


2 comentarios:

  1. Buena síntesis de los aspectos intelectuales y sociales de la era postmoderna. Un consejo técnico: Los vídeos de youtube los podéis agregar mejor con la opción "inserción" que tienen a la derecha cuando se ven en youtube. Sólo tenéis que copiar el código y pegarlo como si fuera texto en la entrada del blog, y veréis qué bien os queda. Saludos, Marcos.

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  2. Gracias. La verdad es que así está mejor, pero no sabíamos cómo hacerlo.

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